23 febrero 2009

Comentario de Enrique Fuentes

Tengo una anecdota sobre mi tio Alcides que creo no la conte antes. Una
vez, en uno de mis viajes al Peru, conversamos sobre el duro invierno del
area de Nueva York.

Le comente que se cerraba todas las ventanas para que no entre el aire frio
y que sumado a la calefaccion, esto creaba un clima agradable dentro de el
apartamento. De modo que permaneciendo adentro no se necesitaba de
ningun abrigo, pudiendo inclusive estar vestido deportivamente con un
simple polo y shorts.

Mi tio me pregunto si se subian las ventanas un poco - que son deslizables
a diferencia de las del Peru que se abren hacia afuera - para que entre algo

de aire fresco.

Le dije que realmente la dejabamos cerrada, pero me quede pensando
acerca de su pregunta. Y comence a subir un poco la ventana cada invierno
para que entre aire fresco. De modo que todos los inviernos cuando subo
un poco la ventana de mi apartamento recuerdo esa conversacion y a mi tio
Alcides.

No creo poder agregar mucho mas por cuanto las anteriores adiciones a
este blog han sido muy elocuentes acerca de las cualidades de mi tio
Alcides - quizas mencionar su increible dinamismo, siempre en accion -
mas simplemente dejar aqui este deseo en el idioma original en el que fue
creado:
In Paradisum deducant te Angeli


Saludo y un fuerte abrazo,
Quique